Cepillarse los dientes forma parte de nuestra rutina diaria y es el punto de partida para tener una buena salud bucal. Por ello, es importante inculcar este hábito a los pequeños de la casa lo más pronto posible: desde que los primeros dientes aparecen (hacia los 6 meses aproximadamente).

Trata de convertir este rato en una experiencia positiva y así se podrás evitar futuros traumas con el dentista. ¿Tienes dudas sobre cómo enseñar a tus hijos a lavarse bien los dientes? Aquí encontrarás una guía y algunos consejos que te ayudarán. ¡Se convertirá en un verdadero juego de niños!

 

Una pequeña guía:

  • Cepillarse de 2 a 3 veces al día delante de tus hijos. Lo ideal es que te cepilles los dientes delante de tus hijos. Los padres deben servir de ejemplo para sus hijos. Para que un niño aprenda algo debe experimentarlo y verlo, así podrá después imitar aquello que ve.
  • No cepillar demasiado fuerte. A la hora de cepillarse los dientes no se debe hacer con mucha fuerza, así se evitan heridas.
  • Pequeños círculos. Enseña a tus hijos a cepillarse en pequeños círculos. Es la manera más efectiva y cuidadosa.
  • Cepillarse las 3 superficies. Para una limpieza completa céntrate en las 3 superficies: exterior, interior y la masticación.
  • Una alternativa: el cepillo eléctrico. Te permite cepillar todas las zonas lentamente, dejando que el propio movimiento del cepillo haga todo el trabajo. ¡Una alternativa muy adaptada a nuestros pequeños! Para obtener mejores resultados haz un poco de presión de vez en cuando.

Algunos consejos para convertirlo en una experiencia positiva:

  • Convertirlo en algo divertido y positivo. Se trata de convertir ese momento en algo entretenido para el pequeño. ¡Transfórmalo en una sesión de bailes, música y bromas! Será un momento especial en vuestro día a día.
  • No lo asocies con cosas negativas. Evita los enfados y las amenazas. Cepillarse los dientes es un hábito que debe ser percibido como algo positivo que el niño quiera hacer por sí solo.
  • ¡No a las prisas! ¡La tranquilidad y la paciencia son requisitos obligatorios para esta labor! Es un proceso al que hay que dedicar cierto tiempo. Normalmente son 2-3 minutos pero para los más pequeños se puede alargar hasta los 4 minutos.
  • Usa el espejo. Mirarse al espejo mientras os cepilláis los dientes contribuye a convertirlo en un momento divertido. Podéis bailar o jugar delante de él.
  • Canciones infantiles. Existen un gran repertorio de canciones infantiles para cepillarse los dientes. ¡A tus hijos les encantarán!

  • Usa un reloj de arena. Es un elemento entretenido para los más pequeños. Además, es un concepto tangible que les permite ver cuánto tiempo queda para cepillarse los dientes.