La prótesis dental o dentadura postiza es hoy una excelente alternativa para quienes han perdido parte importante de su dentadura, por lo que ya no resultan viables los implantes. Si tu dentista te recomendó el uso de una prótesis dental, ésta puede ser la oportunidad para que, no sólo recuperes la funcionalidad de tu boca, sino para que también luzcas la sonrisa que siempre habías querido tener.

En la actualidad las prótesis dentales se fabrican a medida, en distintas formas y colores, para que se asemejen lo más posible a los dientes naturales. Las dentaduras postizas mejoran así la calidad de vida de los pacientes, al permitir reestablecer aspectos tan esenciales como el habla, la masticación y, por supuesto, la estética.

Las prótesis removibles no son meros instrumentos mecánicos. Trasmiten fuerzas a los dientes, las encías y el hueso, por lo que requieren un período de adaptación. El tiempo varía según las personas y las prótesis, aunque normalmente no sobrepasa de algunas semanas. Al final de este proceso de acostumbramientos y ajustes, llegarás a prácticamente olvidar que utilizas una prótesis.

Conservar tu prótesis en buenas condiciones solo toma unos minutos al día. Sigue estos consejos para que tu prótesis dental se conserve durante años como el primer día. Estos buenos hábitos de higiene y cuidado te permitirán mantener también sanos tus dientes y encías.

 

Úsala todos días

Para que tu prótesis se adapte bien a tu boca y puedas acostumbrarte a llevarla, utilízala todos los días. Las encías y la línea de la mandíbula cambian con el tiempo y pueden tender a retroceder. Para minimizar este posible problema, utiliza tu prótesis dental todos los días.

 

Manipúlala con cuidado

Las prótesis dentales son frágiles y pueden romperse si se caen o sufren algún impacto sobre una superficie dura. Cuando tengas que manipularla, hazlo siempre sobre un paño suave, incluso al cepillarla, para protegerla si llegase a deslizarse de tus manos.

 

Cepíllala cada día

Al igual que hacemos con nuestro dientes, cepilla tu prótesis dental después de cada comida. Utiliza un cepillo y un limpiador específicos para prótesis: las cerdas serán más suaves para no rayar la dentadura y la pasta no contendrá sustancias abrasivas que apaguen su brillo.

 

Mantén tu rutina de cepillado

Además de limpiar la prótesis dental, sigue tu rutina de cepillado después de cada comida y antes de irte a la cama. Completa la higiene con un colutorio o enjuague bucal. Recuerda cepillar también las encías, la lengua y la parte interna de la boca. De esta manera eliminarás la placa y estimularás la circulación, manteniendo sanas tus encías.

 

Dale un descanso a tus encías

Quítate la prótesis antes de dormir para que tus encías descansen y que tu lengua y saliva puedan hacer su labor de limpieza. Para evitar que tu prótesis dental se golpee o deforme, consérvala en un vaso de agua. Cada tanto puedes añadir al agua una pastilla desinfectante especialmente formulada para prótesis.

 

Si te molesta, hazla revisar

Si después de cierto tiempo de adaptación, la prótesis continúa molestándote en la boca, se mueve cuando hablas o se suelta al reír o toser, acude al dentista para verificar si hiciera falta algún ajuste.

 

Examina tu boca regularmente

Visita a tu odontólogo cada seis meses para revisar tanto tus dientes y encías, como tu prótesis dental. Si sientes alguna molestia, si presentas alguna llaga que no terminar de sanar o presentas alguna zona dolorosa, acude a tu dentista.

Las prótesis dentales deben ajustarse cada cierto tiempo para que se fijen bien. No obstante, si la cuidas correctamente, tu dentadura postiza puede durar de cinco a siete años sin que tengas que reemplazarla.