Hace tiempo que quiero escribir este post que creo puede ser muy útil para quien lo lea.

Por ser la nuestra una clínica periodontal, sucede a menudo que vienen pacientes diciendo que les han quitado dientes, sobre todo muelas, con la excusa de que tienen enfermedad periodontal. Cuando acto seguido miro la radiografía observo que las muelas que aún quedan y/o los otros dientes remanentes presentan aún mucho hueso alrededor de sus raíces y entonces es cuando me pregunto:

¿Qué ha pasado? ¿Por qué han quitado esta muela estando la de al lado todavía en buenas condiciones?

Debemos tener en cuenta en este sentido que la enfermedad de las encías afecta a todos los dientes de la boca, aunque con más severidad a los molares, y es muy poco probable que un molar esté fatal y el otro esté bien si atendemos solo a cuestiones periodontales.  Teniendo en cuenta esto, la respuesta a la pregunta anterior es muy sencilla: ¡te han quitado un diente que se podía salvar!

Con este post lo que pretendo es daros la información necesaria para que tengáis algo de criterio cuando vuestr@ dentista os diga que ha de extraer una pieza.

¿Cuándo tenemos que extraer piezas los dentistas?

1. Como consecuencia de una caries:

  • Una de las principales razones para extraer un diente es la presencia de una caries debajo de un diente que previamente ya se había tratado por caries. Puede ser que el diente estuviera endodonciado o puede que solo empastado, pero en todo caso, cuando a un diente ya se le ha hecho tratamiento y debajo de ese tratamiento sale otra caries, es más probable que ya no queden más recursos para salvar la pieza.
  • Otras veces puede suceder que la caries afecte a un diente previamente intacto. En este caso es menos probable que debamos hacer la extracción ya que en principio aún disponemos de alternativas. Sin embargo, en ocasiones la caries ya es tan extensa que no hay nada que hacer.
  • Finalmente puede suceder que el diente afectado por caries no sea necesario por cuestiones funcionales en cuyo caso la extracción puede ser el mejor tratamiento. Sin embargo, este supuesto es poco probable y se da sobre todo o en muelas del juicio o en pacientes mayores que ya han perdido algunos dientes en boca.

 

2. Como consecuencia de enfermedad periodontal:

  • La enfermedad periodontal es una enfermedad infecciosa que EN AUSENCIA DE TRATAMIENTO provoca la pérdida del hueso que soporta al diente. La razón por la que destaco lo de la ausencia de tratamiento es porque por alguna razón, algunos compañer@s consideran que la pérdida de hueso se producirá irremediablemente y eso es rotundamente FALSO. El tratamiento periodontal es uno de los enfoques terapéuticos más estudiados en odontología y su éxito está fuera de toda duda. Eso quiere decir que quitar un diente simplemente porque sufre enfermedad peridontal está mal. Eso sí, en determinados casos, donde la enfermedad ha avanzado mucho, el diente presentará mucha movilidad y en estos casos, efectivamente, el mejor tratamiento será la extracción.

 

3. Como consecuencia de una fractura:

  • Este es uno de los casos más complejos de diagnosticar a no ser que la fractura sea muy evidente o consecuencia de un accidente o traumatismo. En ocasiones sucede que el paciente siente molestias en un diente (suele ser premolar o molar) pero no hay caries ni tratamiento previo que justifique dichas molestias. En estos casos es posible que el diente este fisurado y se suele optar a por la extracción. Sin embargo, en ocasiones se puede endodonciar la pieza y hacer una corona teniendo muy claro el paciente que se trata de un tratamiento a medio plazo.

 

4. Por razones estratégicas:

  • Sucede a veces que con el fin de poder realizar un tratamiento en mejores condiciones o más rápido se opta por la extracción de un diente mantenible que igual está mal posicionado o tiene lo que los dentistas llamamos un pronóstico reservado. En estos casos igual es mejor, para dar una respuesta a largo plazo más fiable, extraer dicho diente y no incluirlo en el tratamiento final.

 

5. Por fracaso de tratamientos antiguos:

  • Seguramente una de las causas más comunes es la extracción de dientes que forman parte de tratamientos muy antiguos que han fallado total o parcialmente y que al estar ya “tocados” no permiten mucho juego al/la dentista que busca dar a su paciente una respuesta estable a largo plazo.

¿Cómo puedo saber, como paciente, que la pieza que me van a extraer no tiene otra solución?

1. Si te van a quitar un diente por caries:

  • Pide al dentista que te haga una radiografía en la que puedas ver (ya sabemos que tu no entiendes, pero las caries se ven bastante bien) la magnitud de la caries.
  • Fíjate en si el diente a extraer tiene ya otro tratamiento. Si no está endodonciado igual todavía hay una posibilidad, también se puede hacer una corona en caso de que previamente hubiera un simple empaste.
  • También le puedes pedir que te enseñe con un espejo la caries, aunque no siempre es fácil.
  • En algunas clínicas, como en la nuestra, tenemos cámaras intraorales que van genial para que el paciente visualice la caries.
  • En todo caso, pide que te expliquen muy bien las razones de la extracción y por qué no existen alternativas. Es también muy importante y ayuda mucho que puedas ver sobre tu radiografía recién tomada el diente a extraer.

 

2. Si te la van a extraer por enfermedad periodontal:

  • ¡En este caso sí que es fácil, SI TU DIENTE NO SE MUEVE QUE NO SE TE OCURRA QUITÁRTELO! Es más, ni siquiera, aunque se mueva un poquito te lo deberías quitar ya que esa movilidad pequeña, que los periodoncistas llamamos movilidad I o incluso II, se resuelve casi siempre al realizar el tratamiento periodontal. Solo los dientes que se mueven mucho, digamos que los puedes mover con la fuerza de la lengua, serían dientes para extracción.

 

3. En el resto de los casos:

  • En el resto de los casos será más difícil tener claro si se debe o no realizar la extracción, pero en todo caso es muy importante que tú, como paciente, solicites tener el máximo de información. ADEMÁS, SIEMPRE QUE TENGAS DUDAS PIDE UNA SEGUNA OPINIÓN. No pasa nada por pedir una segunda opinión y ayuda mucho a sentirse cómod@ con la decisión tomada.

Esperamos que gracias a este post te sientas mucho más cómod@ a la hora de pedir a tu dentista información y radiografías antes de decidir hacer algo tan drástico como quitar un diente. Debes tener en cuenta que los implantes han demostrado a lo largo de los años ser un tratamiento con complicaciones, sobre todo en pacientes con enfermedad periodontal, y por tanto su uso debe limitarse a los casos imprescindibles.

Para cualquier duda o consulta no dudes en ponerte en contacto con nosotr@s. Más allá de si te quedas con nosotr@s o vuelves a hacerte el tratamiento con tu dentista de siempre, lo que buscamos es ofrecer un servicio de odontología de calidad e información a l@s pacientes.

 

Un abrazo,

Dra. Ana Echeverria.