El blanqueamiento dental es uno de los tratamientos de estética dental más demandados hoy en día. Son muchos los pacientes que quieren no sólo tener una boca saludable, sino que luzca sana y bonita, con una dentadura nívea y deslumbrante. El blanqueamiento dental es una de las vías para obtenerla. No obstante, como en todo tratamiento, es importante saber en qué consiste y qué consideraciones deben tomarse en cuenta antes de un blanqueamiento dental.

Lo primero que debe tenerse claro es que el blanqueamiento dental es un tratamiento odontológico, y no meramente estético. Esto significa que no puede realizarse en cualquier lugar, sino que debe ser efectuado por un dentista profesional. El odontólogo es quien deberá evaluar las condiciones y necesidades del paciente, para entonces escoger la técnica a utilizar según el caso.

¿En qué consiste el blanqueamiento dental?

El blanqueamiento dental consiste básicamente en la aplicación sobre la superficie dentaria de un gel a base de peróxido de hidrógeno, que penetra y genera una reacción que consigue aclarar la pigmentación del diente.  El tratamiento puede hacerse en la consulta o en casa, pero siempre bajo el control del odontólogo.

En Echeverría solemos optar por el blanqueamiento ambulatorio a través de férulas a las que se les añade el gel blanqueador. Estas férulas se utilizan a lo largo de un mes aproximadamente  primero durante periodos de media hora y después durante toda la noche. De esta manera se personaliza el tratamiento según las necesidades del paciente, el tipo de esmalte y su evolución, consiguiendo un mayor blanqueamiento.

¿En qué casos se recomienda?

El blanqueamiento dental está indicado para todas aquellas personas que quieran aclarar el tono de sus dientes. Los resultados varían dependiendo de las condiciones y los hábitos de cada paciente. Fumar, beber alcohol, café o té en abundancia no favorece el tratamiento y acortará la duración de sus efectos.

El blanqueamiento dental no resulta eficaz contra todas las manchas. Existen algunos casos severos –como los producidos por la ingesta de ciertos antibióticos en la infancia-, en los que el blanqueamiento no podrá corregir el oscurecimiento de los dientes, por lo que se recomiendan otras alternativas, como carillas o fundas.

Asimismo es importante tomar en cuenta que el blanqueamiento dental no tiene efecto sobre las restauraciones, por lo que, si se realiza el tratamiento, posteriormente puede notarse el contraste entre el diente natural y las restauraciones.

¿Cómo debo prepárame?

Las técnicas de blanqueamiento dental son inofensivas, siempre que se realicen sobre tejidos sanos. En ese sentido, el odontólogo deberá hacer una revisión previa, para verificar que no haya riesgos para los dientes, ni para las encías, ni los tejidos blandos. Igualmente deberá hacer un seguimiento del tratamiento, en caso de que sea ambulatorio, para comprobar que se esté realizando correctamente.

¿Es un tratamiento doloroso?

Normalmente, no. Algunos pacientes con mayor sensibilidad pueden sentir molestias, como cuando se toma un helado o una bebida muy fría. No obstante, si se hace con un profesional, el especialista podrá tomar medidas preventivas para que esto no suceda y evitar mayores afecciones.

¿Cuánto tiempo duran los efectos del blanqueamiento dental?

En términos generales, los efectos del blanqueamiento dental tienen una duración mínima de un año y medio, aunque dependerá de los hábitos del paciente. Si bien con el paso del tiempo los dientes volverán a oscurecerse, pueden tomarse algunas medidas para mantener más tiempo los dientes blancos. Lo principal será mantener una buena higiene, controlar las dietas con alimentos con mucho colorante y, sobre todo, evitar fumar.

Tras un tratamiento de blanqueamiento dental los dientes serán más susceptibles de captar diferentes pigmentos. Por ello es importante que durante la semana siguiente a la realización del tratamiento se eviten alimentos con colorantes.

Las primeras 48 horas resultan vitales, por lo que en ningún caso se puede fumar y deberán restringirse alimentos y bebidas con colores oscuros, como la remolacha, los arándanos, el café o el vino tinto.  Tampoco se recomienda consumir frutas ácidas y bebidas muy frías, ya que durante los primeros días los dientes estarán más sensibles. Cumpliendo esto, se podrá proceder al tratamiento de estética dental del blanqueamiento.