En el post de hoy hablaremos sobre la elevación de seno. Se trata de una técnica clásica en el tratamiento con implantes cuando hay poco hueso en el maxilar. Sin embargo, hay ciertas consideraciones que deben tenerse en cuenta. Las repasamos:

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Primero un poco de anatomía

 

Cuando colocamos implantes, la principal cuestión a valorar es si el paciente dispone de suficiente hueso para albergar el tornillo de titanio. En este sentido hay dos aspectos que tienen especial relevancia:

  • Si el paciente ha perdido hueso debido a enfermedad periodontal, accidente o infección grave de algún diente.
  • Anatomía propia de cada zona de la boca. En este sentido hay dos zonas especialmente complejas:
    • Mandíbula posterior por la presencia del nervio dentario que recorre la mandíbula desde la muela del juicio hasta el primer premolar más o menos.
    • Maxilar posterior por la presencia de los senos paranasales que limitan la altura hasta la cual disponemos de hueso.

 

¿Qué son los senos paranasales?

 

Los senos son unas cavidades llenas de aire que tenemos en la cabeza y que separan distintas estructuras. 

Están revestidos por una membrana que se llama membrana sinusal y como veremos posteriormente tiene gran importancia en la técnica que describiremos.

La función de los senos es la de calentar y humedecer el aire que aspiramos así como drenar las secreciones de moco que se producen en la nariz.

Los cilios que cubren la membrana sinusal son los encargados de desplazar el moco hasta la nariz. Si los senos están sanos el líquido drena con facilidad, sin embargo , si la membrana se hincha, si el moco se espesa demasiado o si los cilios están dañados, se puede llegar a producir un bloqueo en el drenaje. La inflamación de la membrana de los senos se conoce como sinusitis y es uno de los aspectos fundamentales a tener en cuenta cuando se va a realizar una elevación de seno por falta de hueso.

 

¿Cómo mide el dentista la falta de hueso en el maxilar posterior?

 

Normalmente la primera radiografía que se hace cuando se van a colocar implantes es una ortopantomografía. Está radiografía es suficiente para valorar si hay o no suficiente hueso en la zona a tratar, aunque posteriormente deberá complementarse con un TAC.

Para valorar cuánto hueso tenemos hasta el seno medimos la distancia que hay desde la base del hueso alveolar hasta la base del seno. La cantidad mínima de hueso que necesitamos son 6 mm. Si disponemos de tal distancia entonces no hará falta recurrir a este abordaje quirúrgico.

En la imagen que tenemos a continuación os presentamos una ortopantomografía en la que se puede observar que en el lado izquierdo hay suficiente hueso desde la base del hueso alveolar hasta el seno, pero no así en el lado derecho.

 

 

¿En qué consiste la cirugía de elevación de seno?

 

La cirugía de elevación de seno consiste en levantar la membrana sinusal de manera que deje un espacio en el que colocar el material de regeneración que llenará el espacio.

Este material suele ser hueso que puede tener distintos orígenes, ya sea hueso del propio paciente, hueso animal, materiales cerámicos o una mezcla de varios productos. Al final, el objetivo es que este material impida a la membrana del seno caer de nuevo a la base del hueso y que por lo tanto ese espacio que ocupa el material de regeneración se llene con un coágulo de sangre. Será la presencia de este coágulo y su estabilidad lo que permitirá la regeneración del espacio con nuevo hueso del paciente capaz de albergar los implantes al cabo de 6-8 meses.

En la siguiente imagen se pude observar cómo el hueso se ha reabsorbido tras la extracción de un molar de manera que no existe suficiente altura para colocar un implante en condiciones. Para solucionarlo, vemos en el esquema de más abajo como llevar a cabo una elevación de seno.

 

 

Casos en los que la elevación de seno no está indicada

 

Tal y como hemos visto, la elevación de seno es una técnica de regeneración y como todas las cirugías de este tipo exige un paciente cuidadosos y sobre todo no fumador. La regeneración es un proceso quirúrgico caro y que se ve muy comprometido por el hábito tabáquico. Es por eso por lo que en paciente fumadores intentamos buscar otro tipo de opciones o posponer el tratamiento hasta que se esté ante la situación ideal.

Otra de las posibles contraindicaciones es presentar una sinusitis o un seno que llamamos ocupado. Esto es algo que pasa con relativa frecuencia y que muchas veces el paciente conoce cuando se le está realizando el TAC para iniciar el proceso de diagnóstico. En estos casos lo que hacemos es derivarlo a un otorrino para que trate la sinusitis u ocupación sinusal o nos indique si llevar a cabo la elevación de seno es conveniente o no en ese paciente.

 

Es seguro el tratamiento de elevación de seno

 

Como siempre que el paciente se somete a una intervención quirúrgica, existen complicaciones que pueden surgir derivadas de la propia cirugía y que son inevitables. Sin embargo, la elevación de seno se trata de una cirugía segura, no muy extensa, aunque en ocasiones larga, que nos ayuda muchísimo en casos de poco hueso maxilar.

Es muy importante, antes de realizar la intervención, asegurar que estamos ante un paciente no fumador o fumador de pocos cigarros, cuidadosos, motivado y al que se le ha realizado previamente un TAC para ver la disponibilidad de hueso en las tres dimensiones así como el estado de salud de los senos.

 


 

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