Quizá creas que es cierto porque “ya lo decía la abuela”, porque te lo aconsejó algún vecino o porque lo viste por Internet. Pero lo más probable es que ese truco o remedio casero, supuestamente infalible, afecte más que beneficie tu salud bucal. Te compartimos 10 mitos dentales, rumores y malos hábitos que debes evitar, para mantener la sonrisa y una buena salud bucodental.

 

A los bebés no hace falta limpiarles la boca

Falso. Antes de que comiencen a salir los dientes, a los bebés hay que limpiarles la boca con una gasa después del biberón o de la toma de leche materna. Apenas emerjan los primeros dientes, habrá que cepillarlos cuidadosamente con un cepillo de tamaño infantil y una cantidad de pasta dental no mayor a un grano de arroz.

 

Las caries siempre duelen

No siempre. Si la caries está en el esmalte, puede no sentirse dolor alguno. El dolor comienza cuando la infección se extiende a la dentina, y nuestros dientes entran en contacto con bebidas frías, calientes o azucaradas. Si la infección alcanza el nervio entonces el dolor se agudizará. Lo mejor es no esperar y acudir a una revisión periódica para detectar a tiempo cualquier problema.

 

Las caries en los dientes de leche no se tienen que tratar, porque se van a caer

Falso. Las caries en los dientes de leche también necesitan ser tratadas. Las piezas de leche sirven de guía y guardan el espacio para los dientes permanentes. Si presentan caries, no sólo pueden causar molestias temporales, sino que también pueden provocar infecciones y afectar la dentición definitiva.

 

El bicarbonato es bueno para limpiar y blanquear los dientes

Éste es uno de los mitos dentales más comunes. Aunque antiguamente se usaba, el bicarbonato es una sustancia muy abrasiva. Si se utiliza para limpiar o blanquear los dientes, erosionará el esmalte, lo que puede derivar en mayor sensibilidad dental y predisposición a la caries.

 

Enjuagarse la boca es suficiente

El enjuague es un buen complemento de la higiene bucal. Pero en ningún caso puede sustituir el cepillo y el hilo dental. El cepillado diario después de cada comida y, sobre todo, antes de irse a la cama es la mejor forma de remover los restos de comida que quedan atascados entre los dientes, así como la placa dental causante de la caries y la gingivitis.

 

Las muelas del juicio deben extraerse

No siempre. Las muelas del juicio deben extraerse solo cuando por su posición o desarrollo causen infecciones o problemas en el resto de la dentadura. Cada caso debe ser evaluado por el dentista. El especialista valorará si el maxilar dispone de suficiente espacio para albergarlas o si, por el contrario, provocarán un apiñamiento de dientes.

 

Los dientes con coronas o fundas no sufren de caries

Falso, se trata de otro de los grandes mitos dentales. Al ser de materiales artificiales, en las coronas o fundas no pueden producirse caries. No obstante, en los dientes que cubren sí. La falta de una correcta higiene puede provocar caries debajo de las fundas, que resultan más difíciles de detectar. De hecho, la unión de la corona con el diente es una zona crítica, con mayores probabilidades de sufrir caries que un diente sin funda.

 

Las dentaduras postizas son para siempre

Bien cuidadas las prótesis dentales o dentaduras postizas pueden durar de cinco a siete años. No obstante, con el paso de los años la disposición de los tejidos va cambiando, por lo que se recomienda revisar las dentaduras postizas cada cierto tiempo, para que se ajusten debidamente y no causen molestias. También deben sustituirse por el desgaste de materiales y la contaminación.

 

Las limpiezas dentales estropean el esmalte

Mentira. Una limpieza dental sirve para eliminar el sarro y la placa bacteriana que se acumula en los dientes y encías, evitando enfermedades como la caries y la gingivitis. También ayuda a eliminar ciertas manchas en los dientes, como las causadas por el café, el tabaco o el vino. Para ello se suelen utilizar aparatos sónicos y ultrasónicos, que emiten ondas vibratorias que permiten romper el sarro de la superficie del diente, sin afectar de modo alguno el esmalte.

 

Si no me duelen las encías, no necesito tratamiento

En las etapas iniciales, muchos problemas periodontales no presentan síntomas evidentes ni señales de alarma. Por algo a la periodontitis se le llama la enfermedad silenciosa. Es importante realizarse revisiones periódicas, para que el dentista pueda confirmar la salud y estado de nuestros dientes y encías.

Combatamos los mitos dentales y los malos hábitos de higiene y salud bucal, para que tengamos la mejor sonrisa en 2019.